El proceso histórico de industrialización en Venezuela se inició bajo el
estado en 1936 durante el gobierno de Eleazar López Contreras caracterizándose por
la pérdida de vigencia de las ideas que sostenían al liberalismo económico para
la economía se fue conformando como tal para el año 1929 pero situamos entre
1936 y 1945 la industrialización la
industria petrolera ya era el factor dominante de la economía venezolana, Venezuela
se convirtió en el segundo mayor
productor de petróleo a nivel mundial, y desde los años treinta los ingresos
gubernamentales derivados directa e indirectamente de la actividad petrolera
representaron más de la mitad del presupuesto nacional. Ante estas circunstancias los países
de América Latina respondieron con un conjunto de políticas conocidas como el
inicio del patrón de desarrollo dirigido por el Estado que incluyo, pero no se
redujo, a las políticas de industrialización pos sustitución de importaciones;
y específicamente en Venezuela con el programa de febrero de 1936 y el
"Plan Trienal" 1937-1940, los cuales constituyen los primeros
esfuerzos sistemáticos de industrialización en el país.
Si bien la industria petrolera venezolana siguió creciendo durante el
periodo, esta no fue capaz de dinamizar el resto de la economía. Una de las
principales causas para generar esta fue que el proceso de refinación del
crudo, una de las fases más importantes y de mayor valor agregado, quedó fuera
de Venezuela. Las refinerías fueron construidas por las empresas trasnacionales
en las Antillas Holandesas. Adicionalmente hubo una alta dependencia del
capital extranjero. Sin embargo, en la búsqueda de que el Estado venezolano se
beneficie en mayor proporción de las ganancias petroleras, desde 1936, luego
del fallecimiento del dictador Gómez, comenzó un conjunto de reformas
legislativas en materia petrolera, especialmente en materia laboral de sus
trabajadores, que permitió a Venezuela ganar terreno delante de las compañías extranjeras.
En
Venezuela, durante el periodo señalado: 1950 - 1978, hubo un importante avance
en su industrialización, donde el producto manufacturero creció al 7,9 %
promedio anual para pasar del último lugar al primer lugar en términos de su
producto industrial entre los países medianos de América Latina. Estos éxitos deben matizarse. La expansión de
la industrialización en América Latina dependió del tamaño de las economías
nacionales, pero en Venezuela más que en cualquier otra economía. La economía
exportadora más dinámica de la región entre los años 1920 y 1950, la
venezolana, presentó desde mediados de la década de los 50 el proceso de
desaceleración de exportaciones más dramático de la región.
Son
los ingresos del petróleo los que dinamizan, o frenan, la demanda y las
inversiones, es decir, el proceso de industrialización venezolana. Se generó
una dependencia estructural. La industria es de ensamblaje, hay pocos
encadenamientos y poca agregación de valor. Lo fuerte de la moneda y los bajos
aranceles permitió la importación de maquinarias y equipos de alta tecnología
pero no se contó con una mano de obra calificada. La adquisición de esta
maquinaria para altas escalas también coincidió con una baja demanda efectiva
nacional, al final de la década de los 50 más del 50% de la capacidad instalada
estaba ociosa, lo que derivó, entre otras cosas, en altos costos unitarios.
En
un marco de recuperación de la democracia en 1958, se aplicaron políticas de
protección industrial, es la institucionalización de las políticas
proteccionistas, las cuales, en comparación con la región, nunca fueron
excesivas por el tratado comercial que estaba vigente con los Estados Unidos y
que no permitió mayores protecciones. Luego de estas políticas, entre 1960 y
1961, el producto Industrial se elevó en 9,1%, de lo que podemos destacar a:
industrias básicas hierro y acero: 88,7%, materiales de transporte: 15,7%, los
textiles: 13,2%, alimentos: 9,1%, tabaco: 6,7% y prendas de vestir: 5,3%. Entre
1950 y 1970 se duplicó la producción de origen vegetal y más que se triplicó la
de origen animal.
Entre
1965 y 1969 el crecimiento de la industria fue solamente del 4.9%. El mercado
había llegado a su límite. La etapa sencilla de sustitución por importaciones,
la de bienes de consumo terminados, estaba cubierta casi totalmente en la
industria manufacturera. El dinamismo de principio de década del sector
manufacturero no se vio reflejado en su contribución a la participación de las
exportaciones, lo que deja en evidencia que era impulsado por el sector interno
y que no era competitivo en el sector externo. Las importaciones de bienes
intermedios y de capital aumentaron considerablemente; Del periodo de 1960 al
1977 se hacen evidentes los problemas derivados de la baja capacidad de
absorción del capital acumulado y la fuerte tendencia a especializarse en la
producción de bienes no transables.
Venezuela
fue considerada la economía más exitosa de América Latina en el periodo
1920 - 1960, la de mayor crecimiento económico hasta los años ochenta, sin
embargo, se debe advertir, que también se evidencia el aumento de la brecha
tecnológica, la ausencia de encadenamientos y, especialmente, una temprana y
excesiva desindustrialización para los niveles de productividad dejando muy
claramente como su industrialización petrolera.
Referencia:
#Podcast. Historia del petróleo en Venezuela
(Capítulo I) - PODCAST. Humberto Calderón Berti. https://www.youtube.com/watch?v=avXjQuS2_BQ
#Podcast.
Historia del petróleo en Venezuela (Capítulo II) - PODCAST. Humberto Calderón
Berti. https://www.youtube.com/watch?v=EVw1TCeZQ58
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