Existe una crisis económica en Venezuela, como consecuencia de la caída de los
precios del petróleo, las expropiaciones y las restricciones del control de cambio de la moneda, la corrupción, entre otros. En este periodo, se ha producido una
aguda recesión económica que ha sido una de las más largas en la historia económica del
país al igual que dos años de hiperinflación. Desde sus inicios las
estadísticas oficiales reflejaron una caída progresiva del ingreso en los
hogares, y un incremento de la pobreza.
Para 2014, el Instituto Nacional de Estadística (INE)
calculó que el porcentaje de personas en riesgo de pobreza alcanzaba el
29,4 %. En Venezuela desde el año 2018 el salario mínimo mensual
se encuentra por debajo de los 10 dólares.
Podemos
referirnos problemas esenciales como los son el desempleo convirtiéndose en una de las preocupaciones de los venezolanos
superando a la inestabilidad política y económica. Si bien el desempleo en
algunas regiones de Venezuela es menor que en otras, el cómputo general es uno
de los más altos de América Latina según la CEPAL. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI)
El desempleo se ha ido incrementando en
los años de hiperinflación tal es así que para octubre de 2019 la tasa de
desempleo llega al 35%. Se estima que para finales de año se puede registrar
entre 39% a 40% el desempleo y además que un 60% de la población económicamente
activa pertenezcan al sector informal
y en esto tiene que ver con el bajo salario que ha hecho que gran parte de los
jóvenes emigren a otros países. Gracias a esta situación sale otro problema
como lo es la Emigración El número de venezolanos residentes en el extranjero
ha crecido desde el inicio de la crisis, el 91 % del empleo destruido en
los últimos 2 años es de menores de 35 años tal y como publica la Encuesta de Población Activa (EPA).
El desempleo juvenil se ha situado en un 27 % en la última EPA.
Actualmente, 346.369 jóvenes (de hasta 29 años) con formación superior se
encuentran en desempleo. Pero este perfil no es el único que se repite en el
extranjero, también se van jóvenes con otras cualificaciones medias y
profesionales.
Ante esta
situación, los jóvenes han comenzado a emigrar a
otros países en busca de una oportunidad laboral, para poder asegurarse un
proyecto de vida que en el país se hace incierto. No se trata solo de una nula
estabilidad laboral, sino de una falta de independencia que elimina del
horizonte cualquier proyecto de vida estable y convierte a los jóvenes
venezolanos en personas dependientes de sus familias.
Además de América Latina, los jóvenes están empezando a optar por otros
destinos como Europa y Norteamérica.
Generalmente, los trabajos que realizan los jóvenes en el extranjero también se
encuentran caracterizados por la precariedad, con jornadas
laborales muy largas y sueldos muy bajos que no aseguran una
vida digna, y menos un futuro. Al igual que empiezan a notarse déficit de viviendas y en educación.
También nunca
dejando a un lado el tema de la tasa de la pobreza la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe publicó un informe
según el cual Venezuela era uno de los países con el mayor índice de pobreza de
América Latina, con un porcentaje de 48,4%.
Por no hacer de menos
el petróleo en Venezuela fue su sustento económico y su privilegio desde los
tiempos de sus comienzos y actualmente posee grandes
depósitos permitiendo tener cuatro grandes cuencas importantes con inmensas
cantidades de petróleo depositado, estas son
·
Cuenca
Zulia-Falcón
·
Cuenca
Barinas-Apure
·
Cuenca
Oriental
·
Cuenca
Tuy-Cariaco
Considerando después de la
culminación de los conflictos en el Medio Oriente los países petroleros del Golfo Pérsico ya no exportaban a los Estados Unidos y los precios del
petróleo aumentaron considerablemente, Venezuela experimentó un incremento
significativo en las utilidades por concepto de producción de petróleo. Entre
1972 y 1974, los ingresos del gobierno venezolano se habían cuadruplicado. Con un nuevo sentido de confianza, el presidente
venezolano, Carlos Andrés Pérez prometió que Venezuela se iba a desarrollar
significativamente en unos pocos años mediante la sustitución de importaciones,
los subsidios y los aranceles proteccionistas. Actualmente Tras la prohibición de EE. UU. De importar petróleo ruso, la
idea de que el país norteamericano compense su déficit con los
suministros venezolanos está despertando emociones en Caracas, Maduro promete
ahora aumentar la producción de petróleo hasta los dos millones de barriles
diarios, es decir, casi triplicar el volumen de producción actual de 700.000
barriles. En vista de la reciente explosión de los precios del petróleo,
el aumento de la producción supondría un gran aumento para
los ingresos del país, que en los últimos años ha sido asolado por
una crisis de la que han huido más de seis millones de personas.
La
industria petrolera venezolana se encuentra deteriorada y numerosos
expertos del sector han dejado el país. Asimismo, debido a sus propiedades
físicas, el petróleo venezolano solo puede ser procesado en unas pocas
refinerías. Algunas de ellas están en EE. UU. Sin embargo, Venezuela no tiene
la capacidad de producción necesaria para sustituir a Rusia.
Referencias:
#Documental - El Reventón. Los inicios de la producción petrolera en Venezuela (1883-1943). (2017, Agosto 1). YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=s55LNl_Q3U4
#Página
Web Actualidad. Tobias Käufer (10.03.2022). https://www.dw.com/es/el-petr%C3%B3leo-venezolano-se-vuelve-interesante-para-estados-unidos/a-61081905
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